Descripción
El interruptor termomagnético Steck SDA es un dispositivo de protección diseñado para proteger conductores y circuitos eléctricos frente a sobrecargas y cortocircuitos, contribuyendo a una operación segura y confiable de las instalaciones eléctricas.
La serie SDA está disponible en configuraciones 2P y 3P, con diferentes corrientes nominales, incluyendo 10A, 16A, 20A, 25A, 32A, 40A, 50A y 63A. Todos los modelos de esta línea trabajan con curva de disparo C y ofrecen un poder de corte de hasta 10kA, proporcionando una mayor capacidad de interrupción frente a corrientes de cortocircuito en comparación con líneas de menor poder de corte.
Su diseño compacto permite la instalación en tableros eléctricos mediante riel DIN, facilitando su integración con otros dispositivos de protección. La serie incorpora tecnología de disparo libre, permitiendo que el interruptor realice la desconexión de protección incluso cuando la manija de accionamiento se encuentre bloqueada en posición de encendido.
Los interruptores termomagnéticos Steck SDA están diseñados para aplicaciones en instalaciones eléctricas residenciales, comerciales e industriales de baja tensión en corriente alterna, ofreciendo una solución para diferentes tipos de circuitos y sistemas de distribución.
La línea cuenta con certificación bajo NBR NM 60898 hasta 63A, de acuerdo con la información publicada por Steck.
Características principales
- Marca: Steck
- Familia: SDA
- Tipo: Interruptor termomagnético / mini disyuntor
- Configuraciones: 2P y 3P
- Corrientes nominales: 10A, 16A, 20A, 25A, 32A, 40A, 50A y 63A
- Curva de disparo: C
- Poder de corte: 10kA
- Montaje: Riel DIN
- Protección: Sobrecargas y cortocircuitos
- Tecnología: Disparo libre
- Norma: NBR NM 60898 hasta 63A
- Aplicaciones: Residenciales, comerciales e industriales
- Uso: Instalaciones eléctricas de baja tensión en corriente alterna
Aplicaciones
La serie Steck SDA es adecuada para tableros eléctricos residenciales, comerciales e industriales, circuitos de iluminación, tomacorrientes, equipos eléctricos y circuitos generales que requieran protección contra sobrecargas y cortocircuitos.
La curva C permite su utilización en circuitos generales y cargas que pueden presentar determinadas corrientes de arranque. La elección del amperaje debe realizarse de acuerdo con la capacidad de los conductores, la carga y las características de la instalación.







